Dido & Eneas (Sasha Waltz) Rompiendo los limites


Sasha llego a argentina y no menos que al Teatro Colón.

Por años esta obra se escapaba de mis manos. Nunca coincidía para verla en ningún lugar del mundo. Pero ayer se produjo esta maravillosa sincronía y sucedió la magía: Los límites del tiempo y de la artes se borraron en un instante.


La explosión visual era degustada desde antes de empezar: Al llegar, ya nos esperaba una pecera gigante llena de agua y en la plataforma superior, estaban una pareja de cantantes y sus respectivos análogos bailarines.

No se puede describir mis sentimientos durante toda la obra. Un mapa inmenso se abría, la locura, el caos, la embriaguez de la belleza nos circundaba. Los cantantes, los bailarines, el coro, la orquesta, el director levantando sus manos en el silencio.  La espera. El bailarin se zambulle en el agua y en simultaneo la música dibuja el movimiento y flota, así como él en el agua, nosotros en la sala extasiados.

Esta ópera inglesa es muy antigua (1682) y pertenece al período Barroco. Aunque en la versión de Sasha Waltz no es la escencia lo que se pierde sino el sentido del tiempo.

 

 

No se sabe la época en la que estamos. Nos transportamos a un lugar fantástico, donde vemos seres de un imaginario maravilloso. La disposición de los artistas en la obra nos permiten encontrar subtextos abstractos. Una lluvia de colores, un mar de cuerpos... repeticiones infinitas del movimiento como si de alguna manera pudieramos ver la estela que deja el movimiento tras de sí.

Así los amantes no quieren renunciar a tocarse, los supuestos mandatos divinos tiran de sus cuerpos y de sus almas, Eneas pelea contra lo imposible, las olas lo retraen constantemente y él vuelve arremetido una y otra y otra, hasta quedar exhausto, vencido...devastado.
Los cantantes se mezclan con los bailarines y bailan, lo cuál genera una armoniosa natural empatía de las palabras y los movimientos.

Todos los artistas en pos de una comunicación emocional... esta obra borra todos los límites acercando a las artes como una misma escencia y trasciende nuestros sentidos para emocionarnos con esta historia tan delicadamente contada.

 

 

Así llegara la muerte... la asfixia de los pelos, una telaraña que se teje, el aliento que se enmudece. Eneas se aleja, Dido se queda sin oxigeno y se entrega.




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